Por Agustín Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- Mientras la justicia tamaulipeca define si Danna Yanina
“N”, de 18 años, será vinculada a proceso por el feminicidio de la adolescente Dafne
Zapata Quintos, su padre, Ofir Cruz Melo, sostiene una versión diametralmente
opuesta a la narrativa de la acusación. Asegura que su hija no era empleada de la
Academia Militarizada de Marina Doenitz, sino estudiante; que fue retenida contra
su voluntad tras la muerte de la menor; y que hoy enfrenta un proceso penal
mientras, afirma, los verdaderos responsables permanecen prófugos.
Al concluir la audiencia inicial que se prolongó durante 13 horas, Cruz Melo
compareció ante los medios acompañado del equipo jurídico de su hija para
denunciar presuntas irregularidades durante la investigación y solicitar la
intervención de autoridades estatales y federales.
El caso tiene como origen la muerte de Dafne Zapata Quintos, de 13 años, ocurrida
durante un campamento organizado por la Academia Militarizada de Marina Doenitz,
hecho que derivó en una investigación por feminicidio y pendientes órdenes de
aprehensión contra diversas personas presuntamente vinculadas con la institución.
Por ello, Ofir Cruz sostiene que su hija está siendo utilizada como responsable de
hechos que, asegura, corresponden a quienes dirigían el plantel.
«Mi hija en ningún momento es empleada o trabajadora de la academia. Jamás. Mi
hija era estudiante», afirmó mientras mostraba documentación escolar que, dijo,
acredita que cursaba el quinto semestre de preparatoria.
El padre explicó que Danna ingresó al plantel siendo menor de edad con el objetivo
de prepararse para ingresar a la Marina Armada de México y estudiar Medicina o
Enfermería Naval. Durante más de un año, aseguró, la familia cubrió colegiaturas
cercanas a los 50 mil pesos mensuales, además de uniformes, inscripciones y otros
gastos.
«Nunca pensamos que terminaríamos viviendo algo así», expresó.
Uno de los señalamientos centrales de Cruz Melo se refiere a los días posteriores al
fallecimiento de Dafne. Según su testimonio, tras declarar ante la Fiscalía, su hija no
fue entregada inmediatamente a la familia, sino trasladada por integrantes de la
academia a distintos domicilios mientras permanecía incomunicada o bajo
supervisión constante.
«Todo el tiempo las llamadas estuvieron en altavoz. Nunca tuvo privacidad para
hablar conmigo», aseguró.
Relató que durante varios días recibió versiones contradictorias sobre el paradero
de la joven y que únicamente logró recuperarla después de insistentes llamadas
telefónicas y de trasladarse desde Poza Rica, Veracruz, hasta el sur de Tamaulipas.
Cuando finalmente le fue entregada, dijo, la encontró con pocas pertenencias y
emocionalmente afectada.
«Mi hija se está muriendo en vida también», afirmó.
Cruz Melo sostuvo que, una vez reunida con la familia, Danna reveló situaciones
que motivaron la decisión de presentar una denuncia por presunta privación ilegal
de la libertad y otros hechos que, según explicó, ahora serán investigados por orden
judicial.
El padre también cuestionó la actuación de la Fiscalía, al asegurar que la denuncia
no fue recibida inicialmente pese a que la familia acudió de manera voluntaria para
presentarla.
«No puede ser posible que no nos quisieran recibir la denuncia cuando nosotros
veníamos por voluntad propia», señaló.
Asimismo, denunció una presunta filtración de información reservada relacionada
con la comparecencia de su hija.
«Tengo mensajes donde se sabía que nosotros veníamos a declarar. Eso está muy
raro. ¿Cómo la misma Fiscalía pudo informar a la otra parte?», cuestionó.
Aunque reconoció el dolor que enfrenta la familia de Dafne Zapata Quintos, insistió
en que el proceso debe esclarecer las responsabilidades reales de quienes dirigían
la institución.
«Lamento mucho lo que le sucedió a su hija, pero sinceramente también mi hija está
sufriendo. No es justo que continúe pagando por algo que no hizo».
Durante la entrevista, también pidió que se revisen cuidadosamente las
declaraciones integradas en la carpeta de investigación, pues, según afirmó, existen
inconsistencias respecto a los cargos que desempeñaban distintas personas dentro
de la academia y una confusión sobre las funciones atribuidas a Danna Yanina.
A su juicio, esa situación ha contribuido a construir una percepción equivocada
sobre el papel que desempeñaba su hija dentro del plantel.
El padre dirigió finalmente un llamado a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle; a
la presidenta Claudia Sheinbaum, y a las autoridades competentes para que
supervisen el desarrollo de la investigación.
«No estamos escondidos. Venimos a dar la cara. Tenemos toda la evidencia para
demostrar lo que estamos diciendo».
Convencido de que el proceso apenas comienza, Cruz Melo aseguró que continuará
aportando documentos, testimonios y pruebas para sostener que su hija fue una
estudiante sometida al mismo entorno de control que otros jóvenes de la academia y
no una integrante de la estructura de mando.
«Confío en que mi hija va a salir adelante. Hay evidencia suficiente, hay testigos
suficientes y muchas cosas que concuerdan. Lo único que pedimos es que se
conozca toda la verdad”.
